miércoles, 24 de abril de 2013

Boca Jrs: Para no perder la hegemonía Angel Mazzaro dirige un ejercito


Todo queda en familia: el capo prófugo metió a su hermano Angel a dirigir un grupo grande de La Matanza para mantener la hegemonía.
Apenas decidió que la cárcel no era para él, Maximiliano Mazzaro, dos y verdadero cerebro de La Doce, decidió seguir gobernando La Bombonera. Eso le garantizaba impunidad (de hecho, hace casi cuatro meses que está prófugo) y beneficios económicos indispensables para su vida en la clandestinidad. Primero lo hizo en persona: manejó a través de dos reuniones en Provincia todo el operativo de los clásicos de verano cuando vio que la gente de Di Zeo intentaba comerle el poder. Y después hizo dos movidas de alto impacto. La primera, según confían en Tribunales, fue dirigir desde un helicóptero los movimientos de la segunda bandeja que da a Casa Amarilla en el debut de Boca en el Inicial. La segunda, llegar en moto a la caravana que iba a Tigre, en la segunda fecha, demostrando un poder sorprendente.
Pero el cerco judicial hizo que debiera extremar cuidados. De hecho hubo cuatro allanamientos de la Federal que no dieron con su humanidad por minutos (una mano amiga siempre le avisa antes, dejando en claro los contactos que maneja). Ante esta situación, Mazzaro tomó dos decisiones: la primera, hacer que la CD de Boca sacara del derecho de admisión a Luis Arrieta, capo del grupo de Caseros, y Fido Desbaus, líder del de San Martín, para que volvieran a la cancha y le cuidaran el lugar. La idea era equilibrar el poder creciente que sumaba Carlos Santa Cruz, con su grupo de Virreyes, quien de cualquier manera ascendió ya hasta la cúpula. La segunda movida, reciente, fue más familiar: puso a su hermano, Angel, a la cabeza de la facción de La Matanza, la más pesada de La Doce, para seguir teniendo bajo su puño todo lo que concierne a la barra. Y lo rodeó con su ladero más fiel, Morcilla, temido en el mundo barra por su violencia y oriundo del barrio Los Pinos, del Oeste del Conurbano bonaerense.
El nuevo armado se gestó en un encuentro en Laferrere y quedó refrendado el jueves 11/4 en un asado en Caseros, en un club barrial de estrella bien dorada, con el Loco Luis como anfitrión, y al que concurrieron todas las facciones. Allí se estableció que Fido dejaría de exponerse en el paravalanchas aunque no abandonaría el poder, ya que es el hombre de mejores contactos con la CD. Y que su puesto en la popu sería cubierto por Santa Cruz, que venía pidiendo pista desde hace más de un año. En el círculo de toma de decisiones se mantendrían Cacho Otazu, el Melli Fernández, Corvacho Villagarcía, Raúl Armijo y Beto de Boulogne, otra facción con poder creciente. En cuanto a la gente de Mazzaro, quedarían bajo el mando del hermano Angel y Morcilla, mientras que la gente de La Boca estaría representada por los hombres de Pedro el Escamoso, familiar del histórico Santiago Lancry, y Adrián Silva, quien supo integrar la barra en tiempos del Abuelo. Y allí se decidió algo más: repatriar a Hulk y un grupo selecto del Leopardi, el gimnasio de Mauro, que habían sido echados cuando Martín habló en la Justicia y le soltaron la mano. Con este esquema, piensan hacer suyo el superclásico. Siempre y cuando la Justicia, que les está mordiendo los talones, no les caiga antes.






Fuente: Ole
Editado por Pelu Gomez
@pelugomez

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